Tanabata, el festival de las estrellas y su leyenda de amor

Tanabata

Tanabata

El festival de las estrellas Tanabata, una noche ideal para los amantes de la astronomía y el romance. 

Se trata de uno de los cinco festivales tradicionales más importantes de Japón, cuya fecha varía tanto, que suele ser celebrado en distintas fechas según la prefectura o pueblo, por lo cual, con un poco de planeación, fácilmente puedes alargar el festival por una semana o poco más, mientras visitas las distintas ciudades de Japón.

La cuestión con su fecha recae en dos problemas. El primero, que el festival se celebra el día 7 del séptimo mes del calendario antiguo, que se basa en los meses lunares.

La segunda razón, que al querer cambiar el calendario antiguo, por el actual, la fecha cae en medio de los días con más lluvias de Japón, por lo que es casi imposible hacerlo el 7 de julio.

Por esta razón, hay zonas donde celebran el 7 de julio, otras en el 7 de agosto, que corresponde un poco mejor al calendario lunar. Algunos directamente utilizan el calendario antiguo, por lo que la fecha varias un poco, y los últimos, simplemente escogen la fecha con menores probabilidades de precipitación.

Tanabata

La leyenda detrás del Tanabata

Todo buen festival, amuleto o superstición tiene su leyenda detrás, en este caso, es una que vincula a los dioses y las estrellas, contándonos una pequeña y triste historia de amor.

Siendo una festividad importada de China, la leyenda se basa igualmente en la de este mismo país, contándonos la historia de las estrellas Vega y Altair.

Hace mucho tiempo atrás, una joven de increíble belleza, tejía prendas para su padre Tenkou, el rey de los cielos y el universo. Esta princesa, llamada Orihime, era amada por su padre, pero aun así, a veces se sentía sola.

Para no preocupar a su padre, no le contaba su pesar, sino que seguía yendo cada día a tejer y cumplir su deber, mientras en su mente seguía soñando con el amor.

Un día, mientras iba al río (la vía láctea), donde solía trabajar, se encontró a un apuesto joven, llamado Hikoboshi, quien cuidaba de su rebaño de vacas. Él quedó deslumbrado por su belleza y gracias, por lo que comenzó a ir cada día, para poder verla y conocerla. 

El amor no se hizo esperar entre ambos. Orihime era casa día más feliz, yendo al río más temprano, y volviendo más tarde, razón por la cual su padre comenzó a sospechar. Al enterarse de la noticia, Tenkou se contentó, sabiendo que ambos se llevaban bien.

Rápidamente, Tenkou organizó una boda para su hija con Hikoboshi, esperando hacer feliz a Orihime. Sin embargo, muy pronto se arrepintió de su decisión, al ver como ambos cónyuges pasaban sus días en el ocio, dedicándose solamente a amarse, dejando de lado todas sus responsabilidades.

Furioso por esto, separó a la pareja que el mismo había casado, convirtiéndolos en estrellas, y posicionándolos a cada uno en un lado del río (la vía láctea), para que así ambos se concentraran e hicieran sus deberes. Pero, todo esto solo logró hacer muy infeliz a Orihime, quien cada día estaba más apagada y deprimida, al saber que no volvería a ser a su amado esposo. 

Ella le suplicó a su padre en muchas ocasiones que le permitiera volver a verlo, aunque fuera una última vez. Conmovido por el llanto de su vida, Tenkou al fin cedió, pero no por completo.

Él les permitió volver a verse una sola noche al año, siempre y cuando, ambos cumplieran con sus trabajar el resto de los días. Esta era una petición sumamente injusta para todos, pero ambos cumplieron, esforzándose al máximo para poder encontrarse después de tanto tiempo. 

La noche escogida para su encuentro era el séptimo día, del séptimo mes, y para encontrarse, debían de cruzar el río. Cuando finalmente llegó el día esperado, Orihime volvió a romper en llantos, al darse cuenta de que no existía un puente, por tanto, no podía cruzar por sí misma el río. 

Al verla tan triste, las urracas decidieron ayudarlos, creando un inmenso puente en los cielos con sus alas, para que así Hikoboshi lograra cruzar a encontrarse con su amada.

Desde entonces, cada año, ambos se esfuerzan durante todo el año para poder verse, sin embargo, en los años en que su padre considera que no hicieron suficiente, los castiga, enviando fuertes lluvias esa noche, para que no puedan reunirse.

Tanabata

¿Cómo se celebra este festival?

Esta celebración nació como algo más parecido al hanami, que a un gran festival en sí, siendo celebrado mediante la observación y admiración de las estrellas, mientras se crean poemas. Estos poemas, normalmente de amor, eran colgados en árboles de bambú, como un tributo a la historia de amor entre Orihime e Hikoboshi.

Con el tiempo, estos trozos de papel o tela con poemas fueron cambiando por deseos, aunque aún hay quienes siguen escribiendo versos. Esto es conocido como Tanzaku, y luego de colgarlo en el bambú, este suele ser arrojado a la corriente del río, o quemado, para que pueda llegar a los dioses.

Se cree que si el día del festival llueve, ningún deseo podrá cumplirse, ya que significa que Orihime e Hikoboshi no pudieron reunirse este año, si por el contrario toda la noche se encuentra despejado, es muy probable que lean tu deseo, y lo cumplan.

 

Comida

Por supuesto, en ningún festival puede faltar la comida, siendo común la comida callejera, en especial los Takoyaki (del que puedes leer más aquí).

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