Mi vecino Totoro sigue ganando premios a sus 35 años del estreno

Mi vecino Totoro

Mi vecino Totoro sigue ganando premios a sus 35 años del estreno

Mi vecino Totoro es una de las películas más famosas y queridas del Studio Ghibli. Tanto por su animación, su historia y mensaje, logró conmover el corazón de los fans del anime, y de cualquier persona que la haya visto al menos una vez. 

Por esto, si bien es igual de famosa que “El viaje de Chihiro”, es sorprendente que no haya tenido adaptaciones al teatro hasta ahora. 

Lo bueno es que, pese a haber pasado 35 años desde su estreno, “Mi vecino Totoro” sigue teniendo un buen recibimiento por sus fans.

¿De qué trata “Mi vecino Totoro”?

Mi vecino Totoro es una animación japonesa que se estrenó en 1988. Se trata de la historia de dos niñas, Mei y Satsuki, un par de hermanas, que se mudan junto a su padre a una casa a las afueras de la ciudad, mientras su madre está en el hospital. 

Apenas llegan a este lugar, se encuentran con todo tipo de seres sobrenaturales, siendo todos estos adorables y amigables, que parecen querer cuidarlas. 

La película muestra cómo las hermanas pasan este periodo de tiempo tan importante y estresante, en el que todo es nuevo, y cargan con la incertidumbre de la enfermedad de su madre, con mucha esperanza, madurez y diversión. 

El premio Laurence Olivier

Después de tantos años, por fin tenemos una adaptación teatral de “Mi vecino Totoro”. 

La adaptación, que se estrenó hace poco, ha conseguido ganar el Premio Laurence Olivier 2023, que es considerado el premio más grande y prestigioso de las artes escénicas del Reino Unido. Ganó 6 premios, entre estos, las categorías de mejor director, mejor escenografía y mejor vestuario.

Con todo esto, queda más que claro el gran esfuerzo y talento que se requirió para hacer realidad esta increíble adaptación. 

Mi vecino Totoro sigue ganando premios a sus 35 años del estreno

Resumen de “Mi vecino Totoro”

Todo comienza con la mudanza de Mei, Satsuki y su padre a una casa en el campo. Allí, una de las primeras cosas que hacen es presentar sus respetos a los espíritus del bosque, como es usual en el sintoísmo, pidiendo que cuiden de ellas. 

A partir de entonces, el bosque parece aceptar su petición, por lo que pronto se encuentran con todo tipo de criaturas extrañas y encantadoras. 

Al principio, solo la más pequeña de las hermanas ve a los “Totoros”, sin embargo, pronto Satsuki también los ve, e interactúa con ellos. Poco a poco, las niñas se van sumergiendo en la belleza de la magia de aquel lugar, olvidando con ello las penas que las lastiman. 

Totoro siempre parece llegar en el momento justo para animarlas, por lo que los tres terminan teniendo varias aventuras que le suben el ánimo a las niñas. 

Todo esto, mientras se es consciente de la situación y el entorno en el que están las niñas. Satsuke, como la mayor, muchas veces tiene que comportarse como un adulto, por la ausencia de su madre enferma, y de su padre con demasiado trabajo. Mei se da cuenta de esto, e intenta hacer lo que puede para ayudar, desde su punto de vista aún más ingenuo. 

Al final, si bien Totoro no parece tener poderes mágicos que puedan resolver todos los problemas de las niñas, las apoya en todo momento. Más allá de eso, llega a ser una especie de “lugar seguro” para las niñas, para que puedan comportarse como lo que realmente son sin ningún miedo o angustia. 

¿Por qué esta historia tiene tanta relevancia en Japón?

Ocurre algo muy particular con “Mi vecino Totoro”, y es que, si bien muchos temas los toca de manera superficial, y deja muchas otras cosas al aire, sigue siendo una de las más queridas del Studio Ghibli, y de las películas de anime en general. 

Esto se debe en gran parte al momento en el que fue estrenada y la película que se estrenó junto a esta. 

En el mismo año, 1988, el Studio Ghibli estrenó “Mi vecino Totoro”, y también “La tumba de las luciérnagas”, la película catalogada por muchos como la más triste y trágica de Japón, al relatar los eventos reales de la vida de los niños durante la Segunda Guerra Mundial.

Con esto, el Studio Ghibli dio a conocer dos películas completamente opuestas, con la intención de que se viera primero “La tumba de las luciérnagas”, y después “Mi vecino Totoro”.

Siendo de directores distintos, “La tumba de las luciérnagas” muestra a un Japón devastado, con hambruna, muertes, y el constante sentimiento de desesperanza, depresión y soledad. 

En esta, vemos a dos hermanos que hacen todo lo posible para sobrevivir, esforzándose por cada migaja, llorando las enfermedades, y presenciando la muerte de su madre frente a ellos. Mientras que en “Mi vecino Totoro” a las hermanas se les protege incluso de conocer la enfermedad de su madre, diciéndoles que solo tiene un resfriado. La comida abunda, la inseguridad no existe, y todo es tan alegre que ni por un momento piensas que la madre no vaya a recuperarse. 

Básicamente, tenemos una clara muestra de lo que fue Japón durante y poco después de la guerra, y lo que consiguió tener algunos años después, con mucho esfuerzo de fondo, y grandes sacrificios. 

“Mi vecino Totoro” señala la infancia perfecta que todos desearon tener. Una vida pacífica, en medio de un campo abundante y tranquilo, rodeados de la calma que solo trae consigo la naturaleza y el amor. 

Siendo así, no es de extrañar que haya quedado tan fuertemente marcada en el corazón de quienes la vieron en su momento, ganándose incluso a quienes la vieron mucho después, independientemente de su conocen el trasfondo o no. Ya que, después de todo, la visión casi utópica de la infancia de Mei y Satsuki es lo que llama más la atención del filme. 

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