Inugami, la maldición del perro

Inugami

Inugami

¿Te imaginas tener el espíritu de tu perro acompañándote y cumpliendo tus deseos? Ya hemos hablado muchas veces de las cosas buenas de Japón, como su cultura pacífica y con ética, su seguridad, sus dioses con increíbles historias, e incluso sobre las islas de gatos. Pero, ya llega la hora de hablar de temas más controversiales que forman parte de su cultura y mitos, entre todos ellos, hoy te hablaré del Inugami, la maldición del perro.

Los Inugami son criaturas tipo yokai, que han nacido con el fin de ser una maldición que logre cumplir los objetivos de su dueño. Como su nombre lo indica, “inu” se refiere a perro, y “gami”, quiere decir kami, dios japonés, aunque no llega a ser realmente un dios en todo el sentido de la palabra.

Estos yokai tienen la capacidad de hacer cumplir los deseos de su amo de distintas formas, ya sea atrayendo la fortuna a sí mismo o, causando la ruina de alguien más. En ciertos casos, el Inugami puede llegar a causar el infortunio de su propio amo, son criaturas muy peligrosas y entran dentro de la categoría de magia negra.

 

Su origen y la magia negra

Aun si el espíritu solamente fue creado con el propósito de atraer la fortuna, debido a la forma en que se crean estos yokais, y la forma en la que están condenados a vivir por toda la eternidad, se consideran seres de magia negra. Por esta razón la gente le teme a quienes los crean, y a sus amos, que hayan participado o no en la creación del Inugami.

Primero que todo quiero dejar en claro que este ritual antiguo está completamente prohibido en Japón, y en la mayoría de países también. Además, aunque no fuera ilegal, va en contra de la moral y no queremos fomentar su práctica, solo lo relatamos para informar sobre la mitología de Japón. 

Para crear un Inugami la persona en cuestión debe de tomar su propio perro, al que debe de haber cuidado durante cierto tiempo para que el perro tenga ya formada una relación de amor incondicional con el brujo, o con la persona a la que le darán el Inugami una vez creado. Ya pasado este tiempo, se entierra al perro vivo hasta el cuello, para posteriormente dejarle su comida favorita, justo donde ya no es capaz de alcanzarla. 

A partir de este punto, solo queda esperar a que el animal muera de hambre, mientras su dueño va varias veces a verlo diciéndole una y otra vez, que el dolor que el perro siente, no se puede comparar con todo lo malo que pasa su amo. Cuando el canino al fin fallece, justo en el momento exacto se le corta la cabeza, consiguiendo con todo esto que el espíritu del pobre animal se convierta en uno lleno de rencor y odio, que solo sirve a su amo. 

Adicional a esto, muchas veces, mientras el perro muere del hambre, hacen que varias personas caminen a su alrededor, y sobre él, sin que nadie lo voltee a ver a pesar de sus súplicas. Sin duda alguna es un ritual terrible, que según se sabe, aún llega a ser practicado por alguna que otra persona. 

Otras maneras de hacer el ritual es obligando a dos perros a luchar a muerte, a cambio de un trozo de pescado, una vez el ganador se come la mitad de este, la persona que será su amo se come el otro pedazo, mientras le corta la cabeza al animal. Este es un método más rápido, pero no es tan usado debido a que no genera tanto rencor como el primer ritual.

Puesto que este espíritu es eterno, al contrario de su portador, se suele dejar como herencia a los hijos, de tal forma en que todo su linaje se convierte en Inugami-mochi, es decir, “los que tienen de mascota a un Inugami”. Esto es tan mal visto, por obvias razones, que hasta el día de hoy, antes de la boda se revisa el árbol genealógico de ambos, para confirmar que ninguno de ellos tiene en su familia a un Inugami.

En el caso de quienes sí los tienen, o alguna vez los tuvo uno de sus familiares, están “obligados” a casarse solo con personas que también tengan un Inugami en su familia. De esta forma, ambas familias se vuelven más poderosas al acumular a los Inugami.

inugami

“La rabia”

El solo hecho de hacer el ritual es algo muy despiadado, pero aun así el animal lo seguirá, creyendo las palabras de que el dolor de su amo es mayor al suyo. 

Sin embargo, si el amo del Inugami lo sigue maltratando constantemente, y lo utiliza únicamente para propósitos malvados como maldiciones constantes a todos sus enemigos, entonces el Inugami puede entrar en un estado de furia mayor, atacando a su amo, de la misma forma en que lo haría un perro normal que es abusado por mucho tiempo. Se dice que aquellos que mueren a causa de un Inugami tienen mordidas por todo su cuerpo. 

 

Las posesiones

Una de las cosas que el amo puede pedir al Inugami o, este hacerlo por su propia cuenta, es poseer a personas, animales, e incluso objetos. En el caso de las personas y animales, comienzan a enloquecer, comportándose extraño, con grandes dolores en las manos, pies, espalda y poco más, para terminar soltando ladridos de vez en cuando. 

Al final mueren de una forma u otra, y se les identifica la razón de muerte debido a que aparecen las mordidas por todo el cuerpo. En caso de tratarse de un Inugami “con rabia”, puede poseer a su propio amo, para darle un final más trágico.

Una Respuesta

  1. javier

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