Kuchisake Onna, el origen de la mujer de cara cortada

Kuchisake Onna

Kuchisake Onna

Es casi imposible vivir en Japón sin conocer esta leyenda urbana, que se ha ido extendiendo desde el siglo pasado, hasta ser la más famosa de todo Japón. La Kuchisake Onna, la mujer de la cara cortada, que le causa a sus víctimas el mismo sufrimiento por el que ella pasó. 

 

Su origen

Se cuenta que, hace mucho tiempo, vivía una pareja de una joven y bella dama, con un samurái muy respetado. Al principio las cosas parecían ir bien, pues la dama servía diligentemente como una esposa ejemplar, sin causarle ninguna molestia. 

Sin embargo, debido a las constantes guerras de la época, la dama terminaba pasando mucho tiempo sola, cosa que solía reprocharle a su esposo. Día a día, iba viendo como su belleza era desperdiciada en aquella casa, donde casi nunca estaba su esposo.

Cansada de todo esto, decidió comenzar a tener un amante, lo que rápidamente la llevó a sentirse plena nuevamente, tal y como solían ser los primeros días de matrimonio. Ella fue cuidadosa con el asunto, por lo que su esposo, al volver a casa, no fue capaz de descubrir el engaño, yéndose con completa tranquilidad hacía otra guerra, pocas semanas después.

La mujer volvió con su amante de inmediato, pero, después de ver a su esposo, se volvió a sentir un poco mal consigo misma. No por la forma en que mentía a su esposo, sino por el hecho de que este apenas la mirara en el corto tiempo que estuvo con él, como si no fuera suficiente.

Es por ello que comenzó a tener más y más amantes, dejando de preocuparse por el qué dirán los demás, y sin la más mínima decencia de intentar ocultarlo de su esposo.

Esta vez la guerra había sido más corta de lo usual, por lo que el samurái pudo volver pronto a casa, ansioso por ver a su esposa otra vez. Pero, contrario a su usual calma, esta vez llegó furioso a casa.

El samurái había escuchado durante todo el camino a todos sus conocidos burlarse de él y su desvergonzada esposa, afirmando que lo engañaba con cientos de hombres, y que se había convertido en una trabajadora sexual. Los rumores contaban que se acostaba incluso con vagabundos y delincuentes en su propia casa, como si no hubiera un mañana. Según estas personas, ella aceptaba a cualquiera que la llamara hermosa.

Él, en su interior, quería creer que todo era una mentira, pero lamentablemente, cuando llegó a casa, la encontró en el acto. Tanta era su ira, que tomó su espada, y le deformó la cara, cortándole la boca, alargándola, mientras le preguntaba “¿Piensas que eres hermosa?”. Poco después, la mujer murió entre lágrimas, dejando a su esposo con la culpa de su muerte.

Desde entonces esta mujer, convertida ahora en un Yokai, recorre todo Japón buscando víctimas con las cuales compartir su dolor y desdicha.

 

Las leyendas urbanas

El origen mencionado es poco conocido, a pesar de que la mayoría en japón conoce la leyenda, que suele ambientarse en un periodo más actual. 

Una de las leyendas urbanas más famosas de la Kuchisake Onna cuenta la historia de un chico que regresaba del colegio un día cualquiera, cuando, en medio de su camino, lo detuvo una chica para hablarle de algo. Esto, al ser completamente normal en Japón debido a la gran cantidad de personas que dan a conocer su local o servicio hablando con personas en la calle, no resultó nada raro al chico, que se alegró un poco al ver que se trataba de una joven muy bella.

Esta chica, que parecía solo unos pocos años mayor que él, llevaba una mascarilla cubriéndole el rostro, cosa que de nuevo, es demasiado común en Japón, pues de esa forma evitan o se cubren por enfermedad. 

Para sorpresa de él, en vez de preguntarle por algo que necesitara, u ofrecerle algún producto o servicio como suele pasar, ella le preguntó directamente, si creía que ella era hermosa. 

¿Soy hermosa?

Él le respondió que sí, sin pensarlo siquiera, a lo que ella respondió quitándose la mascarilla, revelando el gran corte de su boca, que iba de oreja a oreja. 

¿Y ahora?

Asustado, fue incapaz de responder, mirándola con horror, convirtiéndose en una de sus víctimas. Ella, sin ninguna vacilación, se lanzó a atacarlo, dejándole el mismo corte con unas tijeras viejas y un tanto oxidadas que lleva con ella.

Esta historia se difundió en varias versiones, con niños, adultos e incluso ancianos. Todos temían a este terrible espíritu.

 

¿Cómo escapar de la Kuchisake Onna?

Existen varias maneras de salir con vida, y el rostro sin heridas, después de encontrarte con ella.

La primera y más efectiva, es recurrir a su cortesía, pues como nos lo han demostrado otros Yokai como los Kappa, las tradiciones y modales son muy importantes para estos seres. En este caso, lo que debe hacerse es decirle “lo siento, tengo mucha prisa”.

Con esta simple frase, Kuchisake Onna se disculpará y te dejará en paz. 

La segunda opción, es regalarle dulces, como forma de ofrenda, para apaciguar su espíritu. Esto funciona con varios Yokai malignos, aunque algunos tienen otras preferencias alimenticias.

La última y más peligrosa, es responderle ambiguamente. Es decir, cuando te pregunta si ella es hermosa, puedes responderle “¿Y yo? ¿Soy hermoso/a?”. Otra manera es decir cosas como “la belleza es subjetiva” o algo más por el estilo. 

Cuando haces esto, la Kuchisake Onna se queda pensativa por un momento, interpretando la respuesta, lo que te da un pequeño espacio de tiempo para huir de ella. Sin embargo, si tardas mucho en irte, podría seguirte.

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