Takemikazuchi y Namazu, truenos, espadas y terremotos

Takemikazuchi

Takemikazuchi y Namazu

Entre los innumerables dioses japoneses, también conocidos como Kami, tenemos a Takemikazuchi, el dios del trueno y la espada.

Este kami es conocido como uno de los dioses guerreros más respetados, tanto por su fuerza, como por ser el creador del Sumo. Su influencia en Japón es bastante grande, a pesar de no tener tantos templos dedicados.

 

El nacimiento de Takemikazuchi

Su nacimiento ocurre cuando, Izanagi e Izanami, los dioses de la creación, tienen a su último hijo juntos, Kagutsuchi. Este kami, siendo una deidad de fuego, se abre paso por el cuerpo de Izanami quemándolo, provocando quemaduras tan grandes que la llevan a la muerte.

Desesperado ante el fallecimiento de su esposa, Izanagi asesina al kami recién nacido con la Itsu no Ohbari, su legendaria espada. Al derramar la sangre de Kagutsuchi, de esta nace Takemikazuchi, siendo hijo de Itsu no Ohbari y Kagutsuchi.

El nacimiento de Takemikazuchi es justamente durante el fin de la creación del mundo, por lo que al crecer, se encuentra con muchas disputas entre los distintos dioses, los cuales apenas empezaban a gobernar el mundo, y deseaban cada vez más poder para sí mismos.

 

Su tarea

Según algunos registros, fue Itsu no Ohbari quien le dio la tarea de acabar con las constantes peleas que ocurrían entre los dioses terrenales y celestiales. Para lograr esto, a pesar de que es considerado un dios de la espada, desarrolló un estilo de lucha completamente nuevo, con el que derrotaría más tarde a todos los dioses terrenales, siendo este, el Sumo.

Esta tarea le tomó muchos años, pero al finalizarla, no solo se ganó el respeto de los dioses, sino también de los mortales, quienes a partir de entonces lo consideraron un dios guerrero al que podían en búsqueda de apoyo.

 

Las plegarias de los guerreros

Al hacerse tan popular entre los mortales, los líderes de distintas épocas le hicieron plegarias para que esté ayudará a obtener la victoria frente a invasores, grupos delincuentes y más. Entre las personas que pidieron a Takemikazuchi por su protección se encuentran los líderes de los clanes Yamato, y el emperador Jimmu.

Fue este último quien no solamente recibió su bendición, sino que incluso obtuvo como regalo una poderosa espada. Se dice que Takemikazuchi apareció en medio de la noche, vestido con armaduras extranjeras, y le ofreció al Emperador este poderoso objeto.

Más tarde, luego de la victoria, está espada fue guardada por el Emperador, y se piensa que sigue dentro del palacio imperial hasta nuestros días.

 

El Sumo

Este estilo de pelea, creado y fomentado por Takemikazuchi, con el paso de los siglos se convirtió en uno de los más grandes representantes de Japón en el exterior, siendo casi tan famoso como el karate, a pesar de que no es tan practicado cómo este.

 

La leyenda de Namazu

Takemikazuchi y Namazu

Esta leyenda intenta explicar el porqué de los terremotos en Japón, de la misma forma en que Amemasu explica los tsunamis.

Los japoneses de aquel entonces, al no poseer los conocimientos suficientes para dar una razón científica para los terremotos, crearon su propia leyenda basada en lo que podían apreciar e imaginar con base en ello.

En este caso, la leyenda de Namazu habla sobre un enorme pez Siluro que habita en el barro bajo las islas de Japón, cuyo movimiento causa los terremotos. Su mayor característica es su mal carácter, incapaz de seguir órdenes, aun así, no se le considera bueno o malo, y algunos piensan que sus terremotos son la respuesta a la terrible naturaleza humana, como una especie de castigo.

 

Su relación con Takemikazuchi

La razón por la cual es relacionado con Takemikazuchi se debe a que se cuenta que él es el encargado de proteger a Japón del enorme Siluro. Según la leyenda, sobre la cabeza de Namazu se encuentra una gran piedra angular llamada Kaname-ishi, tal roca es usada por Takemikazuchi para controlar al monstruo marino.

De esta forma, Takemikazuchi es capaz de crear terremotos de cualquier intensidad a voluntad, pero, en vez de ello, evita en todo lo posible que Namazu se mueva, aunque eso significa pasar la mayor parte de su existencia encerrado con aquel animal. Por supuesto, Takemikazuchi no puede permanecer en aquella cueva, por lo que Namazu aprovecha cada mínima oportunidad, cuando Takemikazuchi debe salir por alguna razón, para moverse a su antojo, originando grandes desastres en el proceso.

 

¿A qué se debe está creencia?

En la antigüedad, muchos pescadores se dieron cuenta de que los siluros, por alguna razón que no lograban entender, se ponían especialmente activos e incluso frenéticos poco antes de que ocurrieran fuertes terremotos. Con el tiempo, los pescadores aprendieron a prestar mucha atención al comportamiento de los peces, y otros animales, para así poder predecir distintos tipos de desastres.

En su defecto, al ser los siluros los peces que más destacaban antes de los terremotos, se extendió la creencia de que debían estar relacionados con alguna divinidad, o Yokai, responsable de todo esto. Si bien en algunos registros se le conoce al Namazu como un tipo de pez gato, su versión como Siluro es la más extendida, al punto en que su imagen es utilizada en la mayoría de empresas, programas y medios que se encargan de avisar a la población de Japón sobre posibles terremotos.

Por lo mismo, es común ver en Japón la imagen de este pez en cosas referentes a los terremotos, como equipo de seguridad, primeros auxilios, refugios…

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