Las 7 Cosas sorprendentes de Japón

7 Cosas sorprendentes de Japón

7 Cosas sorprendentes de Japón

Si por algo es reconocido Japón, es por sus muchas, pero muchas rarezas, que llegan a sorprender mucho a los extranjeros. Cosas que normalmente no imaginaríamos, o que salen de lo cotidiano. Hoy te traigo, las 7 cosas sorprendentes de Japón.

 

Duermen en el trabajo

Si, ya sé que eso contradice la llamada “adicción al trabajo” de los japoneses, sin embargo, es justamente por esta “adicción” que surge esto. Resulta que muchos japoneses pasan tanto, pero en serio tanto tiempo metidos en sus trabajos, que llegan a un punto muerto, un punto en el que están tan cansados, o aburridos, que simplemente se quedan dormidos.

Esto pasa donde sea, a cualquier hora, puedes verlos durmiendo en el tren, en un café (aunque menos común), o en sus propios trabajos. Contrariamente a lo que pensaríamos, a sus jefes esto no les suele parecer algo malo, ya que significa que la persona está agotada de trabajar, señal de que se está esforzando en lo que hace.

Seguro a más de uno nos gustaría poder dormir en el trabajo, pero claro, en cualquier otro lugar podría llegar a ser hasta una razón suficiente para despedir, o denigrar a un empleado. Así que por favor, no lo intenten.

 

Hoteles cápsula, o “miniatura”

Está claro que muchos japoneses necesitan dormir un poco más, y ya que el minimalismo está a la orden del día, ¿cómo podría faltar un hotel capacitado ante la alta demanda, y la falta de requerimientos?

Los hoteles cápsula llegan como una solución para quienes necesitan quedarse una noche (o descansar una tarde), sin tener que pensar en hoteles lujosos, servicios que no van a pedir, ni cosas por el estilo. Un hotel solo para dormir, y ya, sin muchas vueltas, y con muchísima rentabilidad. 

Se trata de una habitación de no más de 2 metros, donde solamente hay un colchón, sin más. Muchos vienen con un TV incluido, y claro, todos cuentan con wifi. Cualquier tipo de servicio lo puedes conseguir en sus máquinas expendedoras, y pequeños restaurantes. 

Lo “malo”, es que los baños son públicos. Aun así es una excelente opción para quienes ya por la hora no llegan a sus casas, o incluso para mochileros que buscan gastar lo menos posible. 

 

Castigos para hacerte renunciar

Lo único que las empresas japonesas odian más que un trabajador ineficiente, es tener que despedirlo. No les gusta a muchas empresas, ya que si hacen que la persona renuncie por su propia cuenta, logran ahorrar bastante.

Estos “castigos” son muy variados. Uno muy común es transferir a las personas de sucursal, a la que esté más lejana de su casa. Debido al alto costo de la mudanza, y que obviamente muchos no quieren cambiar de ciudad por un empleo, terminan renunciando.

Otra forma, son las “salas de expulsión” o “salas de castigo”. Hacen al empleado entrar a una habitación, y lo ponen a hacer cosas aburridas hasta que se canse y renuncie. Algo tipo, supervisar que la pared no cambie de color. Todo el día, con horas extra incluido. ¿De dónde abran sacado esta idea?

 

Adopción de personas adultas

Adoptar a un hombre de 30 años puede parecer una locura, pero, y si tú fueras el dueño de un negocio, y no tuvieras hijos, ni tiempo ni ganas de criarlo, o si el hijo que tienes es un vago, ¿qué será de tu empresa cuando mueras?

Bueno, la solución es sencilla, adopta a un hombre ya adulto, responsable y capaz, que se haga de tu empresa, y vele por tu familia. Una solución muy extraña, pero a la que no le encuentro fallas en su lógica.

7 Cosas sorprendentes de Japón Si por algo es reconocido Japón, es por sus muchas, pero muchas rarezas, que llegan a sorprender mucho a los extranjeros. Cosas que normalmente no imaginaríamos, o que salen de lo cotidiano. Hoy te traigo, las -- cosas sorprendentes de Japón. Duermen en el trabajo Si, ya sé que eso contradice la llamada “adicción al trabajo” de los japoneses, sin embargo, es justamente por esta “adicción” que surge esto. Resulta que muchos japoneses pasan tanto, pero en serio tanto tiempo metidos en sus trabajos, que llegan a un punto muerto, un punto en el que están tan cansados, o aburridos, que simplemente se quedan dormidos.  Esto pasa donde sea, a cualquier hora, puedes verlos durmiendo en el tren, en un café (aunque menos común), o en sus propios trabajos. Contrariamente a lo que pensaríamos, a sus jefes esto no les suele parecer algo malo, ya que significa que la persona está agotada de trabajar, señal de que se está esforzando en lo que hace.  Seguro a más de uno nos gustaría poder dormir en el trabajo, pero claro, en cualquier otro lugar podría llegar a ser hasta una razón suficiente para despedir, o denigrar a un empleado. Así que por favor, no lo intenten. Hoteles cápsula, o “miniatura” Está claro que muchos japoneses necesitan dormir un poco más, y ya que el minimalismo está a la orden del día, ¿cómo podría faltar un hotel capacitado ante la alta demanda, y la falta de requerimientos?  Los hoteles cápsula llegan como una solución para quienes necesitan quedarse una noche (o descansar una tarde), sin tener que pensar en hoteles lujosos, servicios que no van a pedir, ni cosas por el estilo. Un hotel solo para dormir, y ya, sin muchas vueltas, y con muchísima rentabilidad.   Se trata de una habitación de no más de 2 metros, donde solamente hay un colchón, sin más. Muchos vienen con un TV incluido, y claro, todos cuentan con wifi. Cualquier tipo de servicio lo puedes conseguir en sus máquinas expendedoras, y pequeños restaurantes.   Lo “malo”, es que los baños son públicos. Aun así es una excelente opción para quienes ya por la hora no llegan a sus casas, o incluso para mochileros que buscan gastar lo menos posible.  Castigos para hacerte renunciar Lo único que las empresas japonesas odian más que un trabajador ineficiente, es tener que despedirlo. No les gusta a muchas empresas, ya que si hacen que la persona renuncie por su propia cuenta, logran ahorrar bastante.  Estos “castigos” son muy variados. Uno muy común es transferir a las personas de sucursal, a la que esté más lejana de su casa. Debido al alto costo de la mudanza, y que obviamente muchos no quieren cambiar de ciudad por un empleo, terminan renunciando.  Otra forma, son las “salas de expulsión” o “salas de castigo”. Hacen al empleado entrar a una habitación, y lo ponen a hacer cosas aburridas hasta que se canse y renuncie. Algo tipo, supervisar que la pared no cambie de color. Todo el día, con horas extra incluido. ¿De dónde abran sacado esta idea? Adopción de personas adultas Adoptar a un hombre de 30 años puede parecer una locura, pero, y si tú fueras el dueño de un negocio, y no tuvieras hijos, ni tiempo ni ganas de criarlo, o si el hijo que tienes es un vago, ¿qué será de tu empresa cuando mueras?  Bueno, la solución es sencilla, adopta a un hombre ya adulto, responsable y capaz, que se haga de tu empresa, y vele por tu familia. Una solución muy extraña, pero a la que no le encuentro fallas en su lógica. Cafés para gatos En Japón suele ser muy difícil tener mascotas, cuando vives en zonas residenciales, apartamentos, u otros por el estilo, ya que para una buena convivencia, el ruido es inaceptable.  Por ello muchos japoneses que desearían tener mascotas, se quedan con las ganas, ya que aunque los gatos y otros animales no hacen tanto ruido como lo podría hacer un perro, la regla sigue aplicando a todos por igual.  Con esto, surgen los famosos Cafés para gatos, cafeterías con muchos gatos en su interior, que están allí para ser vistos y acariciados por los clientes. Una experiencia increíble, y muy relajante, para los amantes de los gatos.  Imagínate tomar un descanso luego del estresante trabajo en uno de estos cafés, genial, ¿no? El bosque suicida El segundo lugar en el mundo con mayor tasa de suicidios. El bosque suicida se ubica al pie del monte Fuji, que se asocia mucho a demonios.  Un bosque con muy poca vida silvestre, silencioso, donde las brújulas y GPS dejan de funcionar. Un lugar verdaderamente tétrico, donde cientos de personas se suicidan.  Es tan conocido por su fama de bosque maldito, que hay organizaciones que se encargan de colocar carteles de ayuda dentro de él, y recogen el bosque buscando cadáveres, y personas intentando suicidarse. El kancho Un “juego” japonés que sin duda sería muy mal visto en casi cualquier otro país.  Se trata de un juego donde alguien, usualmente niños, junta sus manos, en forma de pistola, se para detrás de alguien, y procede a enterrar sus dedos en la cavidad anal de la otra persona.  No hace falta decir que esto, además de ser bastante peligroso, puede ser entendido como acoso, o incluso abuso sexual, en otros países. Como mínimo, sería tratado como un juego de mal gusto. Sin embargo, en Japón esto no ocurre, el Kancho es algo normal para los niños japoneses, y no tiene nada de malo en sus mentes.

Cafés para gatos

En Japón suele ser muy difícil tener mascotas, cuando vives en zonas residenciales, apartamentos, u otros por el estilo, ya que para una buena convivencia, el ruido es inaceptable.

Por ello muchos japoneses que desearían tener mascotas, se quedan con las ganas, ya que aunque los gatos y otros animales no hacen tanto ruido como lo podría hacer un perro, la regla sigue aplicando a todos por igual.

Con esto, surgen los famosos Cafés para gatos, cafeterías con muchos gatos en su interior, que están allí para ser vistos y acariciados por los clientes. Una experiencia increíble, y muy relajante, para los amantes de los gatos.

Imagínate tomar un descanso luego del estresante trabajo en uno de estos cafés, genial, ¿no?

 

El bosque suicida

El segundo lugar en el mundo con mayor tasa de suicidios. El bosque suicida se ubica al pie del monte Fuji, que se asocia mucho a demonios.

Un bosque con muy poca vida silvestre, silencioso, donde las brújulas y GPS dejan de funcionar. Un lugar verdaderamente tétrico, donde cientos de personas se suicidan.

Es tan conocido por su fama de bosque maldito, que hay organizaciones que se encargan de colocar carteles de ayuda dentro de él, y recogen el bosque buscando cadáveres, y personas intentando suicidarse.

 

El kancho

Un “juego” japonés que sin duda sería muy mal visto en casi cualquier otro país.

Se trata de un juego donde alguien, usualmente niños, junta sus manos, en forma de pistola, se para detrás de alguien, y procede a enterrar sus dedos en la cavidad anal de la otra persona.

No hace falta decir que esto, además de ser bastante peligroso, puede ser entendido como acoso, o incluso abuso sexual, en otros países. Como mínimo, sería tratado como un juego de mal gusto. Sin embargo, en Japón esto no ocurre, el Kancho es algo normal para los niños japoneses, y no tiene nada de malo en sus mentes.

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