La katana, su historia y su forja

Katana

Katana

La katana es uno de los más grandes símbolos en Japón, que representan tanto la cultura de los samurai, como la historia de este país aunque, por supuesto, no siempre fue así. Las katanas vieron el mundo por primera vez en el periodo Kamakura, que va desde el 1185, hasta el 1332, antes de ello, los japoneses no tenían tanta suerte en sus batallas, con sus espadas rompiéndose en medio de las peleas, lo que provocaba una gran cantidad de muertes.

 

Chokuto

Antes de hablar sobre la famosa katana, debemos conocer su antecesora en las batallas japonesas, el Chokuto. Esta espada recta, de doble filo, provenía de China, que entonces era considerada la cuna de la sabiduría, y fue importada a Japón por mucho tiempo, hasta que algunos herreros coreanos y chinos llegaron a Japón, y comenzaron a crear estas espadas dentro del país. 

Estas espadas tuvieron que ser reemplazadas, ya que lamentablemente solían romperse mucho durante la batalla, siendo ineficientes. Además, estas espadas no eran lo suficientemente largas como para ser utilizadas sobre los caballos, lo que era un gran problema. 

Llegó un punto en que, ya harto de ver cómo todas las espadas eran destruidas tan fácilmente, un herrero decidió mejorar estas, para lograr crear una espada perfecta para las guerras que eran tan frecuentes en Japón. 

 

Los inicios de la katana

Se dice que Amakuni, el herrero japonés que era la cabeza del grupo de forjadores del emperador, ideó una manera de solucionar este grave problema. 

Amakuni pasó un largo periodo de tiempo estudiando los restos de las espadas que se rompían al chocar contra las armaduras de los enemigos en batalla, fue probando varias técnicas para suplir las graves faltas de las anteriores espadas. 

Todo esto apenas inició en el periodo Nara del 711 al  794, y desde los primeros intentos, se buscó hacer una espada larga, de un solo filo. 

 

Tachi

La primera versión de la katana fue Tachi, alrededor del año 900, que en sus puntos básicos, era un tanto parecida a la katana, sin embargo, no tenía la resistencia ni el filo característico, aún le faltaba mucho por mejorar, pero aun así ya era muy superior a su antecesor, el Chokuto. 

Poco después vino el sable, que era un tipo de Tachi aún más largo, para mejorar las peleas a caballo.

No fue hasta el periodo Muromachi (1336 – 1573) que las espadas japonesas comenzaron a parecerse más a la katana, pero seguían sin poder resistir del todo los golpes, habiendo mejorado solo un poco en todo este tiempo. Fue gracias al contacto comercial con China, y sus diferentes técnicas de forja, combinadas con las japonesas, y una pequeña influencia coreana, que los herreros encontraron al fin la forma perfecta de la katana.

Este gran esfuerzo, que ya llevaba desde alrededor de 750 hasta más o menos el 1300, entre 400 y 600 años, que al fin se logró crear la espada más letal del mundo. Tanta es su importancia, que con el tiempo fue considerada sagrada, representando el honor y fortaleza del samurai.

Katana

¿Por qué es tan distinta la katana?

Lo que diferencia esta arma de las demás espadas son sus componentes y la forma en que fue forjada.

Para crear una katana debían seguirse 4 fases:

  1. Fundido: Primero debe prepararse el acero, para el cual se utiliza arena de hierro refinada. Para que el proceso sea completamente exitoso se debe extraer el oxígeno e introducir el carbono, todo esto se logra haciendo que el acero se funda a baja temperatura en hornos especiales llamados tatara.

  2. Plegado: Este es un proceso que requiere de gran precisión, ya que consiste en calentar el material para luego martillarlo y enfriarlo en agua, con esto, se logra hacerlo más largo y fino, hasta que tiene el doble de longitud.
    Una vez hecho, se vuelve a doblar en sí mismo hasta que regresa a ser el ladrillo original, pero combinando dos capas de acero entre sí.

    Todo debe repetirse un total de 12 veces, lo que resulta en mantener el tamaño original, pero con hasta 5000 capas de acero por cada centímetro. Durante este proceso se mezclan el hierro y el acero para que la espada sea de un material completamente uniforme, eliminando toda impureza. Al hacer esto, conseguimos una espada mucho más flexible, lo que le permite recibir mejor los golpes.

  3. Templado diferenciado: En esta fase se debe templar el arma, extendiendo sobre el lomo una capa gruesa de arena, arcilla y ceniza. A su vez, se usa esta misma mezcla, con el añadido de polvo de carbón, y se extiende de forma fina en el filo.

    Con esto se endurece el filo de la espada, manteniendo la flexibilidad en el lomo, desarrollando la curva natural de la espada.

  4. Pulido: Para finalizar se afila la katana, otorgándole la forma característica.

 

Los samurai

Es imposible no pensar en katanas sin pensar también en los samurai, siendo estos, los guerreros japoneses de antaño, quienes portaban estas espadas como sello de distinción y honor. A pesar de esto, los samurai llevaban consigo en realidad tres espadas distintas.

  • Wakizashi: La primera de estas espadas, es una corta llamada Wakizashi, la cual se utiliza solo para apuñalar.

  • Tanto: Es parecida a la anterior, sin embargo, es simbólica, no se utiliza para apuñalar a otros, y casi nunca se usa. Esta es la espada que usan en el famoso ritual harakiri, en el cual el samurai deshonrado se quita la vida, para así mantener su honor en la muerte.

  • Katana: La espada sagrada, que representa todos los valores de los samurais.

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