Kumade, un rastrillo para la felicidad

Kumade

Kumade

Todos hemos oído sobre cómo hay que barrer las malas energías de la casa, o incluso sobre las típicas brujas que usan las escobas para volar. Aunque este tipo de cosas suele ser considerado algo muy común en los hogares, y con poca importancia, lo cierto es que cuando hablamos de mitologías, amuletos y creencias la cosa cambia mucho, en este caso, el Kumade, o rastrillo de la felicidad, es la versión japonesa.

Al igual que pasa con muchas otras cosas, al pasar de occidente a oriente las cosas pueden cambiar mucho de significado, o ser directamente lo contrario. Esto podemos verlo con el Kumade, el cual, mientras que es considerado en occidente como algo para despejar las viejas y estancadas energías, a la vez que se limpia el hogar o patio, en oriente, más específicamente en Japón, en vez de llevarse lejos las energías, las absorbe. 

El Kumade es un rastrillo muy decorado que, en vez de recoger las hojas caídas, recoge la felicidad, fortuna y prosperidad que quedan en el suelo con el paso de las personas, que van dejando un poco de su propia suerte al pasar por allí. Por supuesto, no se trata de ninguna especie de amuleto que le robe la fortuna a otros, sino que simplemente toma lo que los demás dejan sin darse cuenta. 

Pero, ¿por qué un rastrillo? Cuando hablamos de limpiar las energías y suciedad de un hogar una escoba parece ser lo más adecuado, ya que se encarga de limpiar todo, sin dejar un solo espacio, dejando el ambiente vacío y preparado para la llegada de la suerte y buenas energías. Por el contrario, el rastrillo es un objeto de limpieza con grandes espacios, hechos justamente con la intensión de que no recojan lo que no es necesario. 

En el caso terrenal y normal, esto se refiere a las piedras y tierra del patio que se limpia, en el caso espiritual, se refiere a que toma solo lo que quiere tomar, la felicidad, dejando atrás todo lo innecesario, como la tristeza y los problemas. Por esto, el rastrillo es ideal para esta tarea, cumpliendo con su cometido.

 

¿Cómo es el Kumade?

Kumade

Este amuleto viene de muchos tamaños, y puede cambiar un poco de decoración, sin embargo, sigue manteniendo clara su función, la de atraer la buena fortuna. 

Algo muy curioso, y que ocurre también con el amuleto Daruma de la perseverancia, es que se tiene la creencia de que este amuleto debe ser cambiado cada año por uno más grande que el anterior, pues de esta forma podrá atraer cada vez más y más prosperidad. Por esta razón, lo recomendable es comenzar con el más pequeño de todos, no solo por el hecho de no mostrar avaricia, sino porque de esa forma evitaremos el comprometernos a tener que conseguir otro aún más grande y costoso desde los primeros años. 

En cuanto a su decoración es agregarle el rostro de alguno de los dioses de la fortuna, o incluso incluirlos todos, dependiendo del tamaño, además, suele tener monedas y lingotes de oro, el cual, aun siendo falso, solo por su imagen atrae el dinero. Aparte de eso, se le añaden frases u otros amuletos de la suerte, como es el omamori, que pueden proteger o traer más abundancia.

Otras decoraciones son; las tortugas por su longevidad y buena suerte y las grullas también por su longevidad. Dejando animales de lado, las ramas de bambú y pino, junto a distintos granos, le aportan abundancia a la vida de quien posee el Kumade. 

 

¿En qué momento suelen usarse y cómo?

Con tantas decoraciones, es más que obvio que no se utiliza de verdad para barrer el piso, o al menos, no del todo. Este amuleto comenzó a venderse en los festivales de año nuevo, y los festivales referentes a las deidades de la fortuna, por ello, no es muy común verlo en otras fechas, pero aun así siempre habrá algún puesto en los mercados de cualquier festival que los venda. 

La idea de que se vendan en los festivales de las deidades de la fortuna es que justamente las personas que van allí puedan recoger por completo la buena fortuna que “se mantiene en el aire” durante todo el día. De esta forma, nada se desaprovecha, lo cual es sumamente importante para muchos japoneses. 

Realmente no se usa más que para decoración, pero el simple hecho de cargarlo por las calles llenas de personas en estos días suele ser suficiente para que acumulen la fortuna que posteriormente te darán. De hecho, lo único que debe hacerse con este amuleto es a la hora de comprarlo, pues en ese momento se suele hacer una pequeña oración, por parte del comprador y el vendedor, que dicta “Salud a la familia, éxito a los negocios”. 

Con esto, ya tienes “asegurada” la buena fortuna de casi todo el año, ya con esto, lo que queda es darle un lugar en el hogar, y esperar a que llegue en el próximo año el momento de quemarlo en los templos, para cambiarlo por uno nuevo y más grande. 

Sin duda alguna es un amuleto muy particular, pero también muy utilizado, siendo una buena compra si planeas quedarte mucho tiempo en Japón, o incluso si has decidido quedarte a vivir allí.

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