Los postres japoneses más populares

Los postres japoneses

Los postres japoneses vienen en formas muy distintas a las que estamos acostumbrados, sin embargo, no por ello dejan de ser sumamente deliciosos.

Todos amamos los postres, cada país tiene su propia gastronomía y gusto particular por postres, desde los más dulces, hasta los picantes típicos de México y Corea. En este caso, Japón se lleva más de la mano con los postres salados y dulces, mayormente de masa de arroz o harina, con una infinidad de sabores. Hoy te hablaré acerca de estos postres japoneses, para que conozcas los más populares.

 

Mochi

mochi

El postre más común en Japón, con una gran versatilidad, que permite que pueda comerse a cualquier hora del día, acompañado de casi cualquier tipo de comida japonesa. Se trata de bolitas de masa de arroz glutinoso de grano fino, llamado muchigome.

A esta masa se le puede dar cualquier forma, pero lo usual es prepararlo en forma redondeada. Para prepararlo se necesita dejar el arroz reposando en agua toda la noche, para luego ser machacado. 

Este postre se come durante todo el año, y es especialmente popular en año nuevo.

 

Dango

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El dango es una variación del mochi, en el cual, se insertan tres o cuatro bolitas de mochi en un pincho, y suele estar cubierto de distintas salsas. 

En algunos festivales las bolitas de mochi se hacen de distintos colores, que representen la estación, o el motivo del festival. 

Algunos pueden cambiar la masa típica del mochi por otra pasta, para darle un toque distinto. 

 

Daifuku

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Otra variación del mochi. En el Daifuku, el mochi es rellenado con alguna masa endulzada, siendo el más popular la pasta de judías, llamada anko. 

Su contenido normalmente se cambia por uno frutal cuando llega la temporada en que crecen estas, como la temporada de fresas, o la de melón, por lo que en primavera pueden conseguirse fácilmente de una infinidad de sabores. 

 

Gelatinas de café 

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La gelatina de café es uno de esos postres que han llegado a Japón por influencia extranjera de occidente, viniendo específicamente de Inglaterra, donde en 1817 era común un postre que combinaba el café con gelatina de huesos.

Los japoneses, por su parte, prefieren la gelatina de agar, y lo combinan con café de cualquier tipo, ya sea instantáneo, dulce o cualquier otro.

 

Manju

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El manju es un panecillo un poco pegajoso que se cocina al vapor, que llegó a japón desde China, siendo en realidad, un postre tradicional de este país.

Usualmente, se rellena con anko, y su masa es de harina, con arroz pulverizado y trigo sarraceno. Existe una variación con matcha, con un color y sabor de té verde.

 

Hishimochi

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El postre del famoso festival de las muñecas de Japón. Este postre preparado con mochi, consta de varias capas, que dependiendo de la región, pueden llegar a ser siete.

El más simple, de tres capas, lleva una capa de mochi rosa o rojo, que representa al ciruelo, el emblema de Japón, seguido de un blanco, que recuerda a la nieve, ahora derretida por la primavera, y por último mochi verde, por una planta medicinal de este color. 

Independientemente de la cantidad de capas, estos colores se mantienen.

 

Dorayaki

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Siendo uno de los más populares, el dorayaki es un postre muy versátil, al ser un par de panqueques, con relleno de judías dulces, que pueden ser cambiadas por cualquier otro tipo de relleno, incluyendo helado, frutas, chocolate y más.

 

Karukan

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El karukan es un postre al vapor que surgió entre el siglo XVII y XVIII, en la isla de Kyushu, donde crecía de forma silvestre el ñame japonés, que con el tiempo creó varias recetas. 

El ñame japonés rallado, en este caso, se combina con harina de arroz, azúcar y agua, para dar la forma y textura parecida a la de una esponja blanca elástica.

 

Yatsuhashi

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Particularmente popular en Kioto, el yatsuhashi es un postre de harina de arroz joshinko, es decir, un tipo de arroz pulido que se muele finamente luego de lavarlo, y luego se deja secar.  Esto, junto a canela y azúcar, viene en forma triangular, y lo venden en casi todas las confiterías y tiendas de souvenir japonesas de Kioto, aunque también puede encontrarse fácilmente en el resto del país. 

 

Botamochi

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Este postre existe desde el siglo XIII, y suele relacionarse con las estaciones, y más específicamente, los equinoccios. 

Su preparación se logra dejando en remojo por 6 horas arroz glutinoso y no glutinoso por igual, luego se hierven con judías dulces, creando una pasta con la cual se hace la forma de bolitas. 

 

Ichigo

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Por último, un postre preparado con una de las frutas más comunes de Japón, las fresas, que por su larga temporada de cosecha, pueden conseguirse casi en cualquier momento del año. Además, contiene mochi, que como ya hemos visto, es la base de muchos postres distintos. 

Al hacer ichigo, tomamos mochi, y hacemos una bola rellena con anko, la pasta de judías dulces, y dentro de esta segunda pasta, va una fresa. Con estas tres capas de sabor, el ichigo es fácil de preparar, y desde su creación, en el siglo XVIII, se suele regalar como un pequeño gesto para la buena suerte.

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