Nth Room, el cyberinfierno de Corea del Sur

Nth room

Nth Room

Nth Room es un caso que ocurrió hace relativamente poco en Corea del Sur, de explotación sexual, extorsión y distribución de contenido de menores de edad. Este caso, que tuvo su fin en el 2020, volvió a la luz luego de que la plataforma de Netflix sacara un documental sobre ello este año, llamado “Infierno cibernético: exponer un horror de Internet”.

En este documental, se lleva un registro de las entrevistas obtenidas de todos los investigadores que se involucraron en el caso, así como de víctimas, y de los perpetradores. Con esto, pudimos ver un poco del lado oscuro de Corea del Sur que, por más que sea un país que se considera seguro, sigue teniendo todo tipo de delincuentes.

Lo más llamativo de la situación fue ver cómo un par de hombres, de unos 20 años, lograron extorsionar a más de 100 víctimas mujeres, y 30 niñas, según el registro. Víctimas que no tuvieron ninguna disculpa o solución, más allá de encarcelar a los principales delincuentes.

Nth Room

¿Cómo operaba la Nth Room?

La Nth Room destaca por usar varios métodos, capturando la mayor cantidad de víctimas posibles. 

 

Contenido robado

En el primero, obtenían las fotos privadas de alguna chica, y las subían a un archivo con un link que contenía varios scripts, para obtener toda su información. Una vez que ingresaban al link que les enviaba un desconocido en Twitter con el mensaje “¿Esta no eres tú?”, el extorsionador obtenía su nombre, dirección, trabajo, y toda la información de sus familiares. 

Con esto en su poder, enviaban la información obtenida por mensaje, y comenzaban a pedir fotografías explícitas, a cambio de no enviarle las otras fotos a sus familiares y amigos. Las víctimas no tenían más opción que hacer lo que pedían, pese a que esto solamente incrementaba el poder que ellos tenían sobre ellas. 

Cada vez que una de ellas dejaban de enviar fotografías y vídeos, ellos publicaban su información personal, junto a todas sus fotos, en distintas páginas de adultos, y las usaban como ejemplo para las otras chicas. 

 

Ofertas de trabajo

Cualquier chica podía terminar en estas extorsiones de la Nth Room, ya que se aprovechaban de cada vulnerabilidad que tuvieran.

En este caso, publicaban varias ofertas de trabajo en Twitter, sobre todo para modelos, con las cuales, obtenían la información personal de las chicas. Al principio pedían fotos del rostro, como simple requisito para el trabajo, sin embargo, pronto empleaban su dirección y familiares para extorsionarlas, diciéndoles que, si no cooperan, publicarán sus datos personales en estas mismas páginas. 

 

Seguir a las víctimas

Con las víctimas más jóvenes, aquellas a las que no podían llegar de ninguna de las formas anteriores, simplemente las seguían, e iban consiguiendo sus datos, hasta obtener algo con lo que causarles miedo. 

 

Telegram y los canales secretos

La razón por la que tardaron tanto en encontrarlos fue principalmente por dos razones. La primera, el que la policía y los medios no le dieran verdadera importancia al caso desde un principio, por tratarse de algo que desafortunadamente ocurre con cierta frecuencia. 

Al ser una extorsión por internet, con fotos explícitas, un tipo de acoso común, no pensaron que llegaría tan lejos. No obstante, tuvieron que hacer frente a este caso después de que más de 5 millones de firmas fueran obtenidas de usuarios de Twitter, y diversos coreanos que se preocuparon gravemente por esto.

Ya en la investigación, su segundo problema fue el localizar a ambos usuarios de Telegram, los extorsionadores, que usaban chat de esta aplicación, eliminando todo rastro cada vez que cerraban sesión. Así mismo, a estos chats llamados “Nth Room” solamente podían ingresar aquellos que pagaran sumas de entre 200 y 1300 dólares en criptomonedas. 

 

Los peligros a los que se enfrentan las víctimas 

Aun si hacían todo lo que les pedían sus extorsionadores, incluso después de ser encarcelados, las víctimas entrevistadas afirman sentirse todavía inseguras. Principalmente, porque ellos se habían encargado de dar todos sus datos en los chats que manejaban, cosa que causó que muchas de ellas fueran abusadas y grabadas. 

Al ser más de 260,000 usuarios, tan solo en el canal principal, todas ellas tenían el temor constante de cruzarse con alguno de los hombres que vieron sus fotos, en la calle. Ya no quieren salir de sus casas, muchas se mudaron, apenas terminó todo, y algunas acabaron con su vida. 

 

¿Qué ocurrió con los responsables y el contenido?

Cho Ju-bin y Moon Hyung-wook fueron los responsables principales de este caso. 

Con Cho Ju-bin usando el seudónimo “Doctor”, y Moon Hyung-wook haciéndose llamar “dios dios”, lograron conseguir mucho dinero con estas extorsiones, e incluso se burlaron de la policía en varias ocasiones. No obstante, al hacer el caso más importante para los medios y los investigadores, al fin dieron con ellos. 

Por desgracia, esto no termina con el sufrimiento de las víctimas de la Nth Room, cuyas fotografías e información fueron compartidas en estos chats. 

 

Cho Ju-bin

Este hombre, de 25 años, fue arrestado el 16 de marzo del 2020, junto a 38 de sus cómplices. 

Su única declaración al respecto fue:

«Me disculpo con los que fueron heridos por mí. Gracias por frenar la vida de un demonio que no podía ser detenido»

Mientras decía esto, no parecía nada arrepentido, y se burlaba al mismo tiempo de todo ello, llamándose a sí mismo “demonio”, casi colocándose a sí mismo en un pedestal.

Fue condenado a 45 años en prisión, aunque esta sentencia fue reducida a 42 años después de múltiples apelaciones. Además de esto, una vez cumplida su sentencia, no podrá trabajar en trabajos que involucren niños por 10 años, y su historial seguirá disponible al público durante ese tiempo. 

Para finalizar, tendrá que utilizar un dispositivo de rastreo en su tobillo durante 30 años después de su condena, por lo que pasará el resto de su vida vigilado. 

 

Moon Hyung-wook

Moon fue arrestado dos meses después, en mayo del 2020, siendo condenado a 34 años en prisión, sin posibilidad de apelación. Pese a que fue el que menos hizo de los dos, aun así se descubrieron 3762 videos en sus archivos, de sus víctimas, lo que nos deja con la incógnita de qué tanto pudieron llegar a hacer en realidad ellos y sus cómplices. 

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