La obsesión con las cirugías estéticas en Corea del Sur

El Estándar de Belleza de Corea del Sur

Las cirugías estéticas en Corea del Sur

Una de las cosas que más resalta de Corea del Sur es la obsesión que parecieran tener con la belleza, un asunto que parece tan importante para ellos, y que llega a guiar su vida y pensamiento. 

Esto puede parecer una exageración, ya que en cualquier país hay ciertos estándares de belleza, y como todos sabemos, si se cumplen, se abren ciertas puertas con más facilidad que para otros (algunas puertas que ni siquiera existen en la realidad de alguien que no cumple esas expectativas).

Lo cierto es que los estándares de belleza es algo que nos afecta a todos, y para bien o mal, hemos aprendido a vivir con ello, e incluso a refutarlo, siguiendo movimientos como el body positive u otros. 

Pero lo cierto es que la mayoría no puede llegar a imaginar el verdadero infierno que puede llegar a ser Corea del Sur cuando trata estos estándares. A fin de cuentas, hablamos de uno de los países en el ranking de las cirugías estéticas a nivel mundial.

Mientras aquí lo más común es una cirugía del cuerpo, como el aumento de busto, de glúteos o la liposucción, llegando a tocar el rostro mayormente para rinoplastia u poco más, en Corea del Sur la gran mayoría son cirugías de doble párpados, de papada y forma de la cara… Y ni hablar de la cantidad monstruosa de dinero que gastan en mascarillas, y demás productos para la piel.

El mundo de las cirugías estéticas, ¿por qué nos parece tan importante la belleza?

Casi todos en algún momento hemos soñado con tener la piel de porcelana que muestran los modelos asiáticos, una piel perfecta, inalcanzable, con rostros que se asemejan mucho unos de los otros… y no precisamente solo por su genética.

Aunque lo cierto es que la belleza siempre ha sido y será algo completamente subjetivo, y por tanto no podemos gustarles a todos por igual, así como no existe un solo tipo de belleza, no podemos evitar notar los estándares que han sido creados y mantenidos, por las respectivas sociedades en las que vivimos.

En el caso de Corea del Sur, hablamos de un país donde no es común preocuparse por qué se comerá el día de mañana, por el contrario, es más común preocuparse por el trabajo, las relaciones y, ante todo, la forma en que son vistos por la sociedad.

 

La presencia, la forma en que nos percibe el mundo

Corea, al igual que otros países asiáticos, no tiene un concepto individualista como lo conocemos en occidente, por el contrario, son una unidad, son una sociedad y deben pensar y actuar según el bien común. Si no son parte de la sociedad y  de cómo ésta se mueve, entonces dejan de ser percibidos como integrantes del grupo, y pueden llegar a ser dejados de lado por ello.

Ser excluidos, sentirse insuficientes, ser tratados como menos, no cumplir con las estrictas y tradicionalistas expectativas. ¿No te has casado a tus 30? ¿No tienes trabajo estable? ¿No estás en forma? Esto es algo con lo que nos identificamos, ya que al final, no somos tan distintos de ellos, sin embargo, este tipo de situaciones y expectativas se han ido dejando un poco más de lado en ciertos países, dando paso al “nuevo” estilo de vida de las jóvenes generaciones. 

 

La presión Social

Por su parte, Corea no corre con la misma suerte. Si bien se han adaptado hasta cierto punto a la cultura occidental, nunca dejan de lado sus principios, valores y creencias nacionalistas, basadas en las tradiciones milenarias. Y esto, es algo sumamente delicado en la belleza.

Podría decirse que, de hecho, han sido justamente los avances tecnológicos lo que ha aumentado el peso de estas expectativas. Antes, si nacías con una característica que no te gustaba, tenías que vivir con ello para siempre. Pero ahora, si eso pasa, “solo tienes que operarte”.

La “facilidad” para deshacerse de estos “defectos” es lo que ha causado el incremento de la presión social en los temas de belleza. La belleza, al final, termina convirtiéndose en un estatus, la forma en que muestras a la sociedad que no tienes defectos, y que tienen los recursos y el poder para deshacerte de cualquier “molestia” que mancille ese estatus.

Las cirugías estéticas en Corea del Sur

Los estándares

Podríamos decir que los estándares de belleza de los países se dividen en dos tipos, los nacionalistas, y los extranjeros. ¿No pasa que en tu zona solo habitan morenos, pero todos aman la belleza caucásica?

Por supuesto, cada país tiene su estándar de belleza “regional”, la belleza típica del país, aquella que puedes conseguir en muchos de sus ciudadanos. Por otra parte, está el estándar extranjero, el desear rasgos que no son propios del lugar donde se nace, sino que suspira por todo lo contrario.

En Corea del Sur pasa algo muy curioso. Aman hasta cierto punto la belleza “local”, pero sus estándares dictan que tengan a su vez, rasgos extranjeros.

Un bello rostro redondo, rasgos asiáticos, cabello y ojos negros, piel pálida… Ah, pero que tenga doble párpado, y una que otra característica impropia del país. Algo prácticamente imposible para la gran mayoría de la población, ya que hoy en día, menos del 3% de los ciudadanos de Corea del Sur son extranjeros.

 

Los Idols

Todos queremos parecernos a algún cantante o actor, porque nos parecen guapos o porque queremos imitarlos en algún sentido. Sin embargo, en Corea del Sur existen los Idols, artistas que entrenan arduamente para ser perfectos, en todo sentido. 

Su comportamiento es lo que el país entero espera de los jóvenes, su apariencia y valores son lo que consideran adecuado y bueno. Son el estándar de belleza de Corea del Sur en toda su definición. 

 

La forma en que son vistas las cirugías

A pesar de lo normal que es hacerse cirugías estéticas en Corea del Sur, muchos se avergüenzan de que los demás sepan que su belleza no es “natural”. Como si fuese una especie de tabú. ¿No es eso contradictorio? Sobre todo tomando en cuenta que una de las cirugías más comunes son las de doble párpado. ¿Cómo explicas que tus ojos se abrieron más de un día para otro? Supongo que son cosas que nunca sabremos.

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